A partir del encargo de un Taller para el escultor José Balcells, el Arquitecto Salvador Zahr desarrolla su forma prima definiendo un fuselaje ortogonal.
El taller del Escultor se define como un cuerpo ortogonal y esbelto dentro de la denominada Plaza de los Talleres. Se inserta en el patio de los diseños, conformando un vacio interior con los otros talleres, este tercer taller completa el perímetro de un patio triangulado que se sumerge en la duna y constituye su propio interior dentro de la plaza del ingreso.
Dentro del contexto de las obras de la Ciudad abierta, se define de un todo autónomo, y sin pretensiones formales complejas ni improvisadas, sino plantea una estructura consistente y rígida, que despliega un tecnicismo en cuanto al modo constructivo, como lo son los, marcos rígidos. Además plantea la expansión y el abatimiento a partir de un mecanismo como lo son las puertas correderas, y la cubierta, de esta manera la cascara se convierte en una piel versátil capaz de combinar y establecer las relaciones entre el interior y exterior de un modo intermedio.
Este volumen se conforma por una sucesión de nueve marcos rígidos rectangulares de 4,8m. de alto por 3,6. de luz distanciados entre si por 95cms. para completar un largo de 8,7m. Estos marcos se anclan en una bandeja horizontal de hormigón armado que se sobrepone al suelo, los pilares de cada marco tienen una sección doble T en la que encajan, entre marco y marco, puertas de terciado marino de 90cms. De ancho que conforman el cerramiento de los costados del fuselaje.
De esta manera un recinto cuya superficie no sobrepasa los 50 metros cuadrados. Logra consolidar un tamaño mayor a partir de la definición de su cascara versátil.
Salvador Zahr, 1997
Materialidad y Dimensiones
- Piso: Madera
- Muros: Tabaquería madera
- Cubierta: madera
- Pormenores o Esculturas:
- Superficie exterior:
- Superficie Interior: 50 m2